Sin rodeos, Pullaro fue contundente respecto de Manuel Adorni: «Si fuese un funcionario de mi gobierno el que estaría en la situación de Adorni, no estaría en mi gobierno desde hace tiempo. Antes de hacerlo renunciar le hubiera exigido que muestre todo ante la Justicia». El mandatario enmarcó la afirmación en su concepción sobre la gestión pública: «La honestidad es un valor fundamental. La corrupción no es lo que roba un funcionario, es lo que roba un entorno».
El tablero político y la distancia con Villarruel
En materia electoral, Pullaro descartó de plano la construcción de un frente político con la vicepresidenta Victoria Villarruel: «No la veo en un frente político con lo que representa hoy Provincias Unidas. No pensamos igual que Villarruel». En cambio, llamó a construir «un frente republicano, productivo y democrático que permita recuperar el centro político que hoy no tiene el país», advirtiendo que un eventual retorno del kirchnerismo «sería una catástrofe».
Sobre el nombre que podría liderar ese espacio, fue deliberadamente esquivo: «Hay que encontrar quien sintetice eso, si es Macri o un gobernador, pero no está bien hoy hablar de candidaturas». También defendió su vínculo con actores de distintos sectores: «Me cuesta entender las críticas del kirchnerismo por mi buena relación con el Presidente. También tengo buena relación con el peronismo en la Legislatura. No está bien gritar, pelear, agredirnos; hace falta una dirigencia seria que se pueda escuchar».
La economía santafesina
«La economía está contraída a nivel nacional, hay recesión, hay pequeños movimientos y se vuelve a caer», reconoció, aunque remarcó que la estrategia provincial apunta a «invertir para que haya mucha gente que trabaje, gane y gaste, para mover la rueda económica».
Rosario y la seguridad
El gobernador celebró los festejos del sábado con evidente satisfacción: «Ver que el Monumento vuelve a encontrar 350 mil personas habla de una ciudad que está cambiando, que está volviendo. Antes un acto patrio era sinónimo de piñas, discusiones y problemas».
Sin embargo, fue prudente al evaluar el avance en materia de seguridad: «Tenemos contenida la inseguridad y la violencia, pero no está consolidado. Con mucho esfuerzo tomamos el control, las organizaciones están aplacadas, pero si dejamos de hacer lo que hacemos diariamente esto puede volver atrás muy rápido. Los que mandaban a matar hace tres años siguen teniendo la misma mentalidad. Lo que cambió es que el Estado está encima».
Sobre la imputación de policías que prendieron fuego a un hombre, Pullaro ratificó la tolerancia cero: «Hay cosas que se hicieron y ya no se pueden hacer. Que algunos sean malos o cometan delitos no significa que tengamos que generalizar»./Cadena3



