Según reconstruyeron los familiares, Lucas había viajado junto a sus tíos para pasar el día en la playa y regresó al departamento pocos minutos antes de que los sismos provocaran el derrumbe del edificio donde se encontraba. Desde entonces no volvió a tenerse contacto con él y equipos de rescate trabajan sin descanso en el lugar.
La esperanza de la familia
El padre del menor, Marcos Gámez, aseguró que mantiene la esperanza de encontrar a su hijo con vida. Explicó que una de las hipótesis es que el niño haya quedado atrapado en un pequeño espacio entre los restos de la estructura, lo que podría haberle permitido sobrevivir al derrumbe. «Es un chico delgado», expresó al explicar por qué confía en esa posibilidad.
Mientras tanto, los rescatistas continúan trabajando en condiciones complejas y contra el paso del tiempo. La desaparición del niño argentino se convirtió en uno de los casos que mayor conmoción genera en medio de la tragedia que vive Venezuela, donde el balance oficial de víctimas fatales ya asciende a 1.719 muertos, además de miles de heridos y decenas de desaparecidos.



